26 de junio SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ
Presbítero y Fundador Fiesta

Antífona de entrada

Dabo vobis pastóres iuxta cor meum, et pascent vos sciéntia et doctrina.
Os daré  pastores conforme a mi corazón, que os apacienten con ciencia y experiencia
[Misa]

Oración colecta

Señor y Dios nuestro, que elegiste a San Josemaría, presbítero, para anunciar en la Iglesia la vocación universal a la santidad y al apostolado: concédenos, por su intercesión y su ejemplo, que, realizando fielmente el trabajo cotidiano según el Espíritu de Cristo, seamos configurados a tu Hijo y, en unión con la santísima Virgen María, sirvamos con ardiente amor a la obra de la Redención. Por nuestro Señor Jesucristo…
[Misa]

Primera lectura
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Libro del Génesis (2.4 b-9.15)

Cuando el Señor hizo tierra y cielo, no había aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo, porque el Señor Dios no había enviado lluvia sobre la tierra, no había hombre que cultivase el campo. Sólo un manantial salía del suelo y regaba la superficie del campo. Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo. El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia Oriente, y colocó en él al hombre que había modelado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además el árbol de la vida en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y del mal. El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo cultivara.

Salmo responsorial (Sal 126, 1.2)

R./Dóminus aedificet nobis domun et custídiat civitátem.
R/. El Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad.

Si el Señor no construye la casa, En vano trabajan los albañiles; Si el Señor no guarda la ciudad, En vano vigilan los centinelas.

R./Dóminus aedificet nobis domun et custídiat civitátem.
R/. El Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad.

Es
inútil que madruguéis, Que veléis hasta muy tarde, Que comáis el pan de vuestros sudores: ¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!

R./Dóminus aedificet nobis domun et custídiat civitátem.
R/. El Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad.

Lecturas en tiempo pascual: [saltar]

Lectura del Apocalipsis (19, 1-5-9a)

Yo, Juan, oí en el cielo como un gran ruido de muchedumbre inmensa que decía: Aleluya. La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios. Y salió una voz del trono que decía: Alabad a nuestro Dios todos sus siervos y los que le teméis, pequeños y grandes. Y oí como el ruido de muchedumbre inmensa y como el ruido de grandes aguas y como el fragor de fuertes truenos. Y decían: Aleluya. Porque ha establecido su reinado el Señor, nuestro Dios todopoderoso. Con alegría y regocijo démosle gloria, porque han llegado las bodas del Cordero, y su Esposa se ha engalanado y se le ha concedido vestirse de lino deslumbrante de blancura; el lino son las buenas acciones de los santos. Luego me dice: Escribe: Dichosos los invitados al banquee de bodas del Cordero.

Salmo responsorial (Sal 102, 1-2.3-4.8-9.13-14.17-18a)

R./ Aleluya

R./ Bénedic, ánima mea, Dómino
R./ Bendice, alma mía, al Señor

R./ Aleluya

Bendice, alma mía, al Señor. Y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor Y no olvides sus beneficios

R./ Bénedic, ánima mea, Dómino
R./ Bendice, alma mía, al Señor

El perdona todas tus culpa Y cura todas tus enfermedades; Él rescata tu vida de la fosa Y te colma de gracia y de ternura

R./ Bénedic, ánima mea, Dómino
R./ Bendice, alma mía, al Señor

El Señor es compasivo y misericordioso, Lento a la ira y rico en clemencia; No está siempre acusando Ni guarda rencor perpétuo.

R./ Bénedic, ánima mea, Dómino
R./ Bendice, alma mía, al Señor

Como un padre siente ternura por sus hijos, Siente el Señor ternura por sus fieles; Porque él conoce nuestra masa Se acuerda de que somos de barro

R./ Bénedic, ánima mea, Dómino
R./ Bendice, alma mía, al Señor

Pero la misericordia del Señor dura siempre, Su justicia pasa de hijos a nietos, Para los que guardan la alianza

R./ Bénedic, ánima mea, Dómino
R./ Bendice, alma mía, al Señor

Segunda lectura

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 

Hermanos: El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. El que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios. A los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que ha llamado conforme a su designio. A los que había escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito de muchos hermanos. A los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó.

Aleluya

V./ Veníte post me, dicit Dóminus, et fáciam vos fieri piscatóres hóminum.
 V./ Venid conmigo, dice el Señor, y os haré pescadores de hombres

Evangelio

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la Palabra de Dios, estando Él a orillas del lago de Genesaret; y vio dos barcas que estaban junto a la orilla: los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: Rema mar adentro y echad las redes para pescar. Simón contestó: Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes. Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande, que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron la dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, simón Pedro ser arrojó a los pies de Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, que soy un pecador. Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a  Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: No temas: desde ahora, serás pescador de hombres. Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

[Misa]

Oración sobre la ofrendas

Recibe, Padre santo, estos dones, que te ofrecemos en la conmemoración de san Josemaría; concédenos que, por esta renovación sacramental del sacrificio de la cruz, sean santificadas todas nuestras obras. Por Jesucristo nuestro Señor.
[Misa]

Prefacio de Pastores:

Prefacio
Los santos pastores siguen presentes en la Iglesia

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Porque permites que tu Iglesia se alegre hoy con la festividad de San Josemaría para animarnos con el ejemplo de su vida, instruirnos con su palabra y protegernos con su intercesión. Por eso con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
[Misa]

Antífona de comunión

Filius hóminis non venit ministrári, sed ministráre, et dare ániman suma redemtiónem pro multis.
El Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.

[Misa]

Oración después de la Comunión
Oremos
:

Concédenos, Señor, que este sacramento que hemos recibido en la conmemoración de San Josemaría fortalezca en nosotros el espíritu de hijos adoptivos, y que, cumpliendo tu voluntad en todo, recorramos con alegría el camino de nuestra vocación.  Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén
[Misa]